mayo 14, 2016 | 3:04

Cine/Cómics/nota

El arte de Darwyn Cooke

Darwyn Cooke, el legendario dibujante canadiense nacido en 1962, falleció este 14 de mayo.

Su debut en los cómics se dio en 1985 con la historia The Private Eye para la publicación New Talent Showcase #19 de DC Comics. Motivos económicos lo llevaron a trabajar como director de arte de varias revistas fuera de la industria de la historieta durante 15 años.

En su intento de regresar a ejercer profesionalmente su pasión, debido a su estilo de dibujo definido como cartoon le fue difícil reingresar a la industria pues algunos editores calificaron su trazo de “infantil”, aunque ahora es clara la reelaboración que hizo de las épocas de Oro y de Plata del cómic, además de la influencia del trazo publicitario de los años cincuenta y sesenta.

Fue en Warner Bors Animation, bajo el cobijo de Bruce Timm, donde encontró refugio colaborando en las series animadas de Batman y Superman.

Debido al éxito de Batman: The Animated Series (1998), pudo regresar a DC como un triunfador con Batman: Ego, título que retomaba magistralmente un estilo de dibujo cercano al visto en la serie animada del Hombre Murciélago.

Poco después, haciendo mancuerna con el escritor Ed Brubaker, Cooke se encargaría de relanzar a Catwoman. A lo que siguieron varios trabajos para Marvel y algunos sellos independientes (como Parker para IDW), aunque siempre se le ligará principalmente a DC Comics, participando en proyectos como Before Wacthmen, The Spirit y el monumental DC: The New Frontier, el cual le valió un premio Eisner; DC Comics México lo publicará íntegro este mes.

Una de sus especialidades fueron las portadas. Sirva de homenaje esta pequeña galería.